Conferencia del Poder Judicial 2026

9 de abril de 2026

"CONSTRUIR JUNTOS LA JUSTICIA DEL FUTURO: Una justicia accesible, transparente y centrada en las personas para fortalecer la confianza y el desarrollo del país”

Jueves 9 de abril 2026, 10:00 a.m. Ciudad Judicial Santo Domingo Este


APERTURA Y SALUTACIONES

Excelentísimo señor presidente constitucional de la República, Luis Rodolfo Abinader Corona.

Honorable presidente del Senado, Ricardo de los Santos.

Honorable presidente de la Cámara de Diputados, Señor Alfredo Pacheco Osoria.

Juez presidente del Tribunal Constitucional, magistrado Napoleón Estévez Lavandier.

Senador Omar Fernández y diputado Tobías Crespo, miembros del Consejo Nacional de la Magistratura.

Magistrados y magistradas de la Suprema Corte de Justicia.

Señora Elizabeth Clement, Presidenta del National Center for State Courts.

Señor Alejandro Ponce, director ejecutivo del World Justice Project.

Señores Leonel Fernández, Hipólito Mejía y Danilo Medina, expresidentes de la República.

Señores Jorge Subero Isa y Mariano Germán Mejía, ex presidentes de la Suprema Corte de Justicia.

Un saludo especial a mi esposa, Paola Roa.

Distinguidos invitados nacionales e internacionales.

Es un honor darles la bienvenida a la Conferencia del Poder Judicial.

Nos reunimos para dialogar sobre el rumbo de la justicia dominicana y el país que estamos llamados a construir

…porque esta Conferencia es una oportunidad para la conversación pública sobre los pasos que hemos dado y para reafirmar los compromisos de la justicia con la nación y de la nación con la justicia. 

INTRODUCCIÓN: Motivación

Creemos que la justicia debe transformarse a puertas abiertas, por eso necesita diálogo, necesita escucharse a sí misma y escuchar al país.

Desde su inicio en el año 2000, esta Conferencia es un espacio de acercamiento entre el Poder Judicial y la sociedad.

Y en esta ocasión se reafirma como el foro en el que compartimos resultados, ajustamos estrategias y consolidamos consensos.

Hoy, como nunca, vivimos tiempos que exigen claridad: de propósito, de palabra y de conciencia institucional. Son tiempos en los que las instituciones están llamadas a ser faros de concordia y serenidad para el bien común.

En ese contexto, la justicia es puente y escudo. Puente, porque conecta a las personas con sus derechos. Escudo, porque protege a la sociedad frente al abuso y la arbitrariedad.

Esa es la responsabilidad de la justicia: decidir conflictos, contribuir a sostener la confianza pública, proteger la dignidad y reafirmar la vigencia del Estado de Derecho.

Importancia de la planificación

Por eso esta Conferencia constituye el espacio rector del Plan Justicia del Futuro 2034

…porque es preciso revisar avances, corregir el rumbo cuando las circunstancias lo aconsejen, y renovar compromisos y voluntades.

Aquí la planificación se convierte en gobernanza y hacemos que la visión de largo plazo trascienda el documento y se traduzca en prioridades ejecutables.

En efecto, los países que progresan planifican su desarrollo. Lo conversan, lo visualizan y lo sostienen en el tiempo con acciones concretas. Lejos de improvisar, ellos diseñaron su justicia, la corrigieron, la fortalecieron y la hicieron cada vez más cercana a las personas, y más fuerte e institucional para el Estado.

Esos países son referentes para aprender buenas prácticas. Y en ese camino, valoramos el acompañamiento de instituciones como el National Center for State Courts y el World Justice Project, que aportan evidencia, experiencia y visión comparada.

Pero nuestro objetivo es claro: construir una justicia que responda a nuestra realidad, alineada con los mejores estándares internacionales.

Esa es la visión que sustenta al Plan Justicia del Futuro 2034…

Hemos buscado el consenso de los diversos sectores, actores judiciales, políticos, empresariales, académicos y sociales.

Los hemos invitado a pensar en los escenarios posibles y en las decisiones necesarias para alcanzarlos.

El propio señor presidente de la República fue partícipe de este proceso. Lo apoyó en momentos relevantes de su construcción.

Y eso tiene un enorme valor histórico e institucional, porque expresa algo que debemos cuidar: la justicia se fortalece cuando el país -todo el país-, comprende su importancia y respeta, con madurez democrática, la separación de poderes.

Y esto solo ocurre en los Estados que quieren progresar.

Progresar con una justicia que se organice en torno a la persona y a su dignidad.

Una justicia accesible y cercana, sin traslados innecesarios, con menos costos y procesos simples. Donde todos los trámites puedan hacerse desde cualquier lugar; pero, sobre todo, una justicia que las personas comprendan.

Debe ser una justicia al día… que resuelva en plazo razonable. Predecible, con menos reenvíos, menos formalismos, menos burocracia y más soluciones tempranas.

También debe ser una justicia que ejecute. Porque una sentencia que se incumple suspende el derecho.

Debe ser una justicia íntegra con instituciones que facilitan hacer lo correcto y que no toleran lo incorrecto. 

Igualmente, debe ser una justicia abierta a la observación, a la crítica, al diálogo, a la mejora constante.

¡Esa es la justicia en la que la gente cree y confía!

Por eso esta Conferencia importa tanto. Porque es una oportunidad para trabajar juntos la justicia que la República Dominicana merece.

Ya sabemos que se puede… Y muestra de que se puede, es que…

Eliminamos la mora estructural en la Suprema Corte de Justicia; donde el 90% de los casos tiene solución en un año o menos. Ya el recurso de casación dejó de ser un instrumento para detener los derechos de la gente. Tan solo, el tiempo promedio de tramitación pasó de 707 días a solo 27.

Y esta disciplina, se va extendiendo a los tribunales del país.

El 100% de los documentos judiciales se firma digitalmente y se gestiona en expedientes electrónicos con trazabilidad total; así que ahora, nada se pierde o se queda en una gaveta.

Además, el acceso digital permite a más de 33 mil abogados y ciudadanos, acceder gratuitamente a sus casos, sin traslados, sin filas. Hoy pueden participar en audiencias virtuales y consultar sus expedientes desde cualquier lugar, incluso desde el extranjero.

¡Esto demuestra que sí podemos!

En este proceso debemos reconocer la labor del Congreso Nacional, que aprobó las leyes de Casación y de Uso de medios digitales.

Y para seguir ampliando las facilidades de los usuarios, el Senado recientemente aprobó una actualización a la ley de uso de medios digitales, que ahora pasa a la Cámara de Diputados para su discusión.

Y estos resultados no son casualidad.

Son fruto de una obra colectiva. Del compromiso de todo un país: juezas, jueces, servidores judiciales, fiscales, abogados, defensores públicos, sociedad civil, iglesias, sindicatos, gremios empresariales, partidos políticos y el Estado en su conjunto.  

Esto es un verdadero logro país y merece un aplauso.

Les invito a mantener este ritmo de trabajo para preservar el impulso logrado. Porque los indicadores también nos recuerdan que hay espacio para mejorar y, sobre todo, porque no podemos permitir que estos avances retrocedan, se detengan o pierdan coherencia.

La confianza se gana. Se construye con resultados, se sostiene con coherencia y se pierde cuando se detiene la transformación.

¿Y ustedes saben por qué?

Porque lo que está en juego es el desempeño del sistema y, con ello, la confianza de la gente en la justicia.

Cierre:

Señor presidente, expresidentes de la República y de la Suprema Corte de Justicia, señores presidentes de los órganos constitucionales del Estado:

Su presencia reafirma la madurez de nuestra democracia y de nuestro sistema judicial.

La justicia se construye desde su autonomía y se fortalece cuando el Estado, en su conjunto, la respeta y la respalda.

Al final, de eso se trata.

De entender que la justicia no es un edificio, ni un expediente, ni un procedimiento.

La justicia es lo que pasa una persona cuando más la necesita.

Es la respuesta que llega a tiempo… o no.

Es la decisión que se entiende… o no.

Es la confianza de saber que el sistema funciona… o no.

Por eso, lo que estamos construyendo es más que una reforma institucional.

Estamos construyendo una justicia que funcione para la gente.

Una justicia que sea accesible, transparente y confiable.

Pero, sobre todo, una justicia que respete la dignidad de cada persona.

Ese es el camino del Plan Justicia del Futuro 2034.

El camino que debe continuar y fortalecerse

con decisiones, con trabajo y compromiso.

¡Por eso esta Conferencia importa!

Porque es el espacio donde ese futuro se piensa, se discute… y se construye.

Los invito a participar, a cuestionar, a proponer.

A ser parte activa de este proceso.

Porque el futuro de la justicia no está escrito.

¡Lo escribimos juntos, cada día,

con cada una de nuestras decisiones!

Muchas gracias.

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