Los próximos días 9, 10 y 11 de abril en la Ciudad Judicial de Santo Domingo Este, celebraremos una nueva edición de la Conferencia del Poder Judicial. Por eso quisiera aprovechar este espacio para invitar a todos a participar y, sobre todo, para compartir por qué este encuentro es tan importante en el momento que vivimos.
La Conferencia no es solo una cita en la agenda institucional. Es, desde su origen en el año 2000, un espacio pensado para algo muy concreto: abrir la justicia, escuchar, conversar y construir en conjunto. La justicia no puede transformarse en silencio; necesita diálogo, contraste de ideas y participación.
Por eso, en esta nueva edición volvemos a convocar a jueces, servidores judiciales, abogados, académicos, estudiantes, representantes de otros poderes del Estado, medios de comunicación y a toda persona interesada en la justicia. Porque creemos que el futuro de la justicia no se diseña desde un solo lugar, sino entre todos.
Este año, además, la Conferencia tiene un significado especial. Es el espacio donde damos vida al Plan Justicia del Futuro 2034. No como un documento teórico, sino como una hoja de ruta que se revisa, se discute y se ajusta de manera permanente.
Aquí vamos a mirar lo que hemos logrado, pero también lo que debemos mejorar. Vamos a analizar avances, identificar desafíos y, sobre todo, renovar compromisos. Porque planificar no es solo proyectar, es también tener la capacidad de corregir el rumbo cuando sea necesario.
Los países que han logrado sistemas de justicia sólidos no lo han hecho por casualidad. Han apostado por la planificación, por el diálogo institucional y por la continuidad de sus políticas. Eso es precisamente lo que buscamos consolidar. Una justicia moderna no se improvisa: se construye, se evalúa y se sostiene en el tiempo.
En ese camino, el Plan Justicia del Futuro 2034 nos plantea una dirección clara. Queremos una justicia más accesible, donde las personas puedan realizar sus gestiones sin barreras innecesarias. Queremos una justicia más ágil, que responda en plazos razonables y reduzca la complejidad de los procesos. Y queremos una justicia más transparente e íntegra, donde las reglas estén claras y la confianza se fortalezca.
En definitiva, una justicia centrada en las personas, donde el sistema se organice en función de su dignidad y no al revés.
Es cierto que en los últimos años hemos logrado avances importantes. Hoy contamos con tribunales más eficientes, con procesos digitalizados y con servicios que permiten a muchos usuarios interactuar con la justicia sin necesidad de desplazarse. Son pasos relevantes, pero sabemos que aún queda camino por recorrer.
Por eso esta Conferencia es tan necesaria. Porque nos permite detenernos, mirar el conjunto y preguntarnos, con honestidad, qué estamos haciendo bien y qué debemos mejorar. Y, sobre todo, nos permite hacerlo juntos.
También será una oportunidad para conocer experiencias internacionales, intercambiar ideas con expertos y enriquecer nuestra visión con otras perspectivas. Pero, más allá de eso, será un espacio para reafirmar algo esencial: la justicia es una tarea colectiva, que necesita del compromiso de toda la sociedad.
La presencia de representantes de distintos sectores del país, así como de invitados internacionales, es una señal clara de que la transformación de la justicia dominicana importa, genera interés y merece ser acompañada.
Me gustaría, por eso, hacer una invitación abierta. A participar, a escuchar, a cuestionar, a proponer. Porque el futuro de la justicia no está escrito de antemano: lo estamos construyendo cada día con nuestras decisiones.
Tenemos por delante jornadas de trabajo intensas, pero también valiosas. Jornadas que deben ayudarnos a consolidar lo avanzado y a proyectar con mayor claridad lo que viene.
Estoy convencido de que, si mantenemos este espacio de encuentro, si seguimos apostando por el diálogo y la planificación, podremos avanzar hacia una justicia cada vez más confiable, más cercana y más útil para las personas.
PUBLICADO EN LISTÍN DIARIO
La Conferencia del Poder Judicial 2026: Todos invitados a construir la justicia del futuro


