Líderes sindicales dominicanos sostuvieron este martes un encuentro con el juez presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) en la que reafirmaron su compromiso con una administración de justicia centrada en la dignidad humana y el fortalecimiento de los derechos laborales.
El presidente de la Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC), Gabriel Antonio Del Río Doñé, recibió en la sede de esa entidad al juez presidente de la SCJ, Henry Molina, así como a Rafael (Pepe) Abreu, de la Confederación Nacional de Unidad Sindical.
Al pronunciar las palabras de bienvenida, Del Río Doñé manifestó satisfacción por la visita del magistrado Molina a ese conglomerado que reúne a los principales líderes del movimiento sindical dominicano para tener un intercambio y conocer los avances del sistema de justicia y su visión de futuro.
De su lado, Henry Molina compartió una reflexión personal sobre su vínculo con el mundo del trabajo, y relacionó el legado de su padre, un destacado líder sindical socialcristiano.
“De él aprendí que los derechos se defienden con firmeza, pero también con responsabilidad, y que la dignidad no es una consigna, sino una práctica cotidiana”, expresó ante los representantes de los trabajadores.
Asimismo, magistrado presidente pasó balance a los avances de su gestión, y destacó que la lucha contra la mora judicial ha sido una prioridad para devolver la confianza a la ciudadanía.
Señaló que «una justicia que llega tarde se parece demasiado a la injusticia», y enfatizó que detrás de cada expediente hay un trabajador o una familia esperando una respuesta que garantice su tranquilidad y seguridad jurídica.
Molina, quien estuvo acompañado de los jueces Nancy Salcedo y Rafael Vásquez Goico, jueces de la SCJ, subrayó que hoy el Poder Judicial responde con mayor oportunidad, resolviendo la gran mayoría de los casos que ingresan cada año y reduciendo tiempos procesales que históricamente parecían inamovibles.
A pesar de los logros en eficiencia y transparencia, reconoció que persisten desafíos, especialmente en la resolución de conflictos laborales que suelen ser costosos y desgastantes, por lo que abogó por un modelo de justicia que priorice el diálogo, la mediación y la conciliación.
“Necesitamos una justicia que promueva el equilibrio y la estabilidad social. Ustedes, los sindicalistas, conocen el valor del diálogo y saben que una sociedad no se sostiene solo en la confrontación, sino en la capacidad de entendimiento”, afirmó.
En este orden, destacó el Plan Justicia del Futuro 2034 como una política de Estado a largo plazo, diseñada para consolidar una justicia al día y cercana a la gente, que no solo resuelva conflictos, sino que contribuya activamente a la paz social y a la protección de los derechos de los trabajadores.
Finalmente, el magistrado cerró hizo un llamado a la unidad y a la confianza mutua, afirmando que “la justicia no puede construirse de espaldas al mundo del trabajo. Al final, todo se trata de las personas; esa es la razón de ser de la justicia”, sostuvo.


