Encuentro Regional Sur

27 de marzo de 2026

Implementación del Plan Justicia del Futuro 2034

(San Cristóbal, Azua, Peravia, San José de Ocoa, Villa Altagracia, Barahona, Bahoruco, Independencia, Pedernales, San Juan, Elías Piña, Las Matas de Farfán)


Muy buenos días.

Magistradas y magistrados, servidoras y servidores judiciales, coordinadores, equipos técnicos y actores del sistema de justicia de esta amplia y valiosa Región Sur.

Gracias por estar aquí.

Quiero iniciar reconociendo el significado de este encuentro.

Estamos aquí para traducir una visión nacional en decisiones concretas de ejecución regional.

Esta mañana hemos escuchado voces, expectativas y preocupaciones sobre la justicia en esta región.

Pero ahora toca conversar con quienes convierten la ley en respuesta, el expediente en decisión y la institución en servicio real para la gente: Las juezas y los jueces de la República y nuestro gran equipo de servidores judiciales.

Y quiero comenzar con una afirmación clara: la Justicia del Futuro, esa que queremos ver en el 2034, no se construye sola.

Se construye con la participación de todos, estableciendo prioridades claras, ejecutando con disciplina, interoperando con los actores del sistema y estableciendo resultados medibles.

INTRODUCCIÓN: De la visión a las prioridades de la Región

Tenemos una visión muy clara: “Una justicia al día, centrada en las personas, garante de la dignidad, la libertad y la igualdad”.

También definimos tres grandes pilares que deben conducirnos hasta el 2034:

una Justicia Ágil,

una Justicia Accesible

y una Justicia Transparente.

La pregunta decisiva ya no es cuál es nuestra visión. La pregunta decisiva es qué vamos a hacer aquí, en la Región Sur, desde ahora, para convertir esa visión en realidad.

Y quiero decirlo con convicción: esta región tiene condiciones reales para convertirse en la más eficiente del país.

Una Región con bases sólidas

Lo digo porque aquí ya existen bases sólidas. No estamos partiendo de cero. Estamos en una región que muestra señales importantes de orden, compromiso y capacidad de respuesta.

Hoy, el 97% de sus tribunales están al día; con departamentos judiciales como Barahona y San Juan de la Maguana en 100%, y San Cristóbal en 93%.

Además, 7 de cada 10 casos se deciden en un año o menos, con San Juan alcanzando 8 de cada 10.

Y cuando miramos la experiencia de servicio, vemos que el 80% de los usuarios se sienten satisfechos.

Eso significa que aquí hay capacidad instalada, hay esfuerzo institucional y hay una cultura de trabajo que ya está dando frutos.

Y hay otro dato que merece ser destacado: 94% de los jueces ya han sido capacitados, muy cerca de la meta de 100%.

Eso revela disposición de mejora, apertura al cambio y una base humana sobre la cual se puede acelerar una transformación de mayor alcance.

Creo firmemente, que cuando en una región hay talento, compromiso y estándares de integridad fuertes, se tiene la mitad del camino ganado.

Retos pendientes

Ahora bien, una región madura no se define solo por lo que celebra. Se define también por la seriedad con que asume sus brechas.

Y la principal virtud de los datos que hoy tenemos sobre la mesa es que nos permiten hablar con honestidad.

Nos muestran que la Región Sur tiene fortalezas importantes, pero también desafíos muy claros. Desafíos que, si los abordamos bien, pueden convertirla en referente nacional de eficiencia.

El primero de esos desafíos es la digitalización del acceso. La meta es que 80 de cada 100 trámites sean digitales a través de Justicia.gob.do.

Pero hoy, en esta región, apenas estamos en 4 de cada 100. Y ese dato importa, porque cada trámite que no se digitaliza es tiempo, dinero, traslados, consumo de combustible, y un desgaste que todavía le exigimos a la ciudadanía.

El segundo gran desafío está en la transformación del modelo de resolución de conflictos.

Si queremos una justicia realmente ágil, no podemos seguir empujando todo a que agote todas las fases procesales.

La meta es clara: reducir la judicialización innecesaria y ampliar las salidas oportunas. En materia penal, 47 de cada 100 casos usan salidas tempranas, aún falta un tramo importante para llegar a la meta (90 de cada 100).

Y en materias no penales, la mediación está apenas en 6 de cada 100, cuando la meta es 30 de cada 100.

Ejemplos de que sí se puede

Pero incluso dentro de sus retos, esta región tiene luces. El Departamento Judicial de Barahona alcanzó la extraordinaria cifra de 83 de cada 100 casos penales con salidas tempranas en 2025, muy por encima del promedio nacional. El reto ahora es mantener esa tendencia para lograr la meta antes del 2034.

Es decir: las respuestas ya no son teóricas. Existen experiencias concretas dentro de la propia región que pueden compartirse y convertirse en buenas prácticas regionales, y hasta nacionales.

Por eso, cuando hablamos del 2034 en la Región Sur, no estamos hablando de una quimera.

Estamos hablando de:

Reducir la mora estructural,

Promover salidas alternas,

Digitalizar el acceso,

Y fortalecer la sostenibilidad del servicio.

Esa es la hoja de ruta correcta para que esta región dé el salto al siguiente nivel.

Necesitamos pasar de una “región al día” a una “región plenamente ágil”.

Pasar de un “buen servicio presencial” a un “acceso multicanal real”.

De una justicia que “resuelve bien los casos” a una justicia que “resuelve de manera temprana”.

Estamos aquí para priorizar lo que sí puede mover la aguja en 2026.

Yo les propongo que esta jornada se deje guiar por tres preguntas:

Primero: ¿qué debo acelerar en este año para que mi tribunal reduzca aún más sus tiempos de respuesta?

Segundo: ¿qué ajustes debemos hacer para que el acceso digital se convierta en una práctica cotidiana para la ciudadanía?

Tercero: ¿cómo logramos que la cultura de acuerdos, de mediación y de salidas tempranas deje de ser una excepción y se convierta en la forma ordinaria de gestionar los conflictos?

Si respondemos bien esas preguntas, esta región puede avanzar más rápido de lo que creemos.

CIERRE:

Amigas y amigos:

La Región Sur no tiene que demostrar que puede cumplir. Ya lo ha demostrado.

Lo que tiene por delante es algo más exigente. Demostrar que puede transformar:

Transformar el buen desempeño en excelencia sostenida.

El esfuerzo individual en capacidad colectiva.

Y la transparencia en una justicia más rápida, más simple y más humana.

La justicia del futuro empieza con las decisiones que tomemos hoy.

Empieza con lo que cada uno haga mañana en su tribunal, en su sala, en su secretaría, en su relación con los usuarios y en su forma de trabajar con los demás actores del sistema.

Yo estoy convencido de que esta región puede convertirse en la más eficiente del país.

Que este encuentro sea el momento en que la Región Sur decidió no solo acompañar la transformación de la justicia, sino liderarla.

Porque la Justicia del Futuro no se hereda:
 Se diseña.
 Se ejecuta.
 Se mide.
 Y se construye, desde ahora… y entre todos.

¡Muchas gracias y a trabajar!

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