Entrevista para Líderes

16 de febrero de 2009

El Domingo 15 de febrero tuve la oportunidad de participar en el  Programa de TV Líderes, que produce Orlando Jorge Mera.  Durante la entrevista  abordamos un análisis de los principales retos y desafíos que tiene el Poder Judicial en la República Dominicana, desde la perspectiva de la formación de los Jueces. Fortalezas y debilidades. Rol de la Escuela Nacional de la Judicatura, local y globalmente. El proceso de modernización de la justicia. Influencia y uso de las tecnologías de la información y la comunicación. En nombre de la Escuela Nacional de la Judicatura y el mio propio, agredezco el esfuerzo realizado por el equipo de produción, el cual se trasladó a la Escuela para la realización de esta emisión.

A continuación trascripción completa de la entrevista y  resumen de video cortesia del equipo de producción de  Líderes:


LECTURA:
Orlando Jorge Mera (OJM)
Luis Henry Molina (LHM)

INTRODUCCIÓN:

OJM: "En el año 1998 fue creada la Escuela Nacional de la Judicatura, desde entonces el Poder Judicial ha tenido grandes transformaciones en la construcción de la democracia moderna en nuestro país. En el programa de hoy vamos a tener una entrevista muy especial con el director de la Escuela Nacional de la Judicatura Luís Henry Molina, con quien vamos a conversar sobre los retos, los desafíos que tiene el Poder Judicial desde la óptica de la formación de los jueces de nuestro país, cómo ha sido el uso de las tecnologías de la información y la comunicación en esta importante organización. Y cuáles son los valores que hoy deben guiar al Poder Judicial y a los jueces de nuestro país. También vamos a contar con testimonios de estudiantes, de funcionarios y de personalidades vinculadas al Poder Judicial que han pasado por las aulas de esta organización. Todo, desde la sede de la Escuela Nacional de la Judicatura en la cual haremos un recorrido por sus instalaciones".

OJM: La primera vez que te entrevisté fue en agosto del 2004, han pasado cinco años. La Escuela lleva ya 10 años, ¿Cómo ha sido el crecimiento, la madurez de la Escuela Nacional de la judicatura?

LHM: Lo que había sido un anhelo de la sociedad dominicana de tener una Escuela que formase a los jueces y a los defensores públicos, ya es una realidad palpable. Hoy en día tenemos una institución que es marca-país, una institución que es capaz de representar al país en distintos foros internacionales por su prestigio. Una institución que trabaja en la formación de todos los empleados del Poder Judicial, que trabaja en la formación de los jueces, de los defensores públicos. Pero además que se ha convertido con procesos importantes de reforma en la República Dominicana como es el proceso de reforma procesal penal, donde trabajamos la formación de los fiscales, de los policías, de muchos abogados en ejercicio para que el Código Procesal Penal se pudiese implementar. Es la institución que ha trabajado en la capacitación de la implementación del Código de Niños, Niñas y Adolescentes, y también en la reforma inmobiliaria. Es la institución que hoy en día más horas de capacitación ofrece en la formación de jueces y defensores públicos en toda América Latina. Es la institución que por primera vez en República Dominicana impartió cursos virtuales, y es hoy el centro de capacitación judicial que más cursos virtuales ofrece en el mundo.

OJM: La entidad fue creada en el año 1998, a la par prácticamente con la conformación de la Suprema Corte de Justicia en lo que fue el proceso de reforma del Poder Judicial. En esa labor de acompañamiento a quienes ejercen la delicada función de ser juez y también en la formación, ¿Cómo cuantificar ese aporte que ha hecho la Escuela en términos de los recursos humanos que ha podido entregar, no solamente a la sociedad sino también al Poder Judicial?

LHM: Hay un aporte cuantitativo y otro cualitativo. El aporte cuantitativo es que todos los jueces dominicanos han pasado por la Escuela Nacional de la Judicatura. Hay un aporte cuantitativo cuando más de 107 jueces han pasado por el Programa de Formación de Aspirantes a Jueces de Paz, que es un programa que dura dos años en la actualidad. Hay un aporte cuantitativo que es que tenemos 157 defensores que han egresado del Programa de Formación de Defensores Públicos. Y hay una realidad, hemos tenido siete promociones de jueces y ocho promociones de defensores públicos que pasado por la Escuela Nacional de la Judicatura. Ahora, el aporte principal es de carácter cualitativo. Hasta que empezó a funcionar la Escuela Nacional de la Judicatura, en la República Dominicana no se hablaba de la constitucionalización de los procesos. La Constitución en República Dominicana, hoy lo podemos decir con toda autoridad, empezó a ser una ley normativa, una ley que se aplica en los procesos judiciales, a partir de la Escuela Nacional de la Judicatura. Los tratados internacionales estaban ausentes de las sentencias de los jueces y de los procesos judiciales en la República Dominicana, hoy en día los tratados internacionales forman parte importante.

La sana crítica no era un concepto que se dominaba en el medio judicial, hoy la Escuela ha podido lograr que esto pase. A partir de la Escuela Nacional de la Judicatura han podido conocerse autores de la filosofía del derecho de la argumentación que antes era imposible, tales como Rodolfo Vigo. Fue la Escuela Nacional de la Judicatura que empezó todo el proceso de E-learning en la República Dominicana, eso antes era imposible que una institución del Estado fuera la promotora de la principal iniciativa que se había dado en toda América Latina sobre formación virtual. ¿El impacto cómo se ve? en la medida en que vemos las sentencias de los tribunales inferiores del país, las sentencias de cada uno de los jueces. Los casos importantes que se han producido en los últimos años en la República Dominicana, todos han sido manejados por egresados del programa de aspirantes a jueces de paz. Ese es el real resultado.

OJM: En la bienvenida que tú haces a quienes acceden a la página Web de la Escuela Nacional de la Judicatura dices lo siguiente: “la justicia dominicana no puede mantenerse al margen de estos tiempos sino por el contrario, necesita realizar la transformación que se requiere para hacer de ésta un instrumento ágil y eficiente al servicio de la ciudadanía. Es precisamente esto lo que estamos tratando de hacer en la Escuela Nacional de la Judicatura, ser un referente de un proceso que permita que todos nosotros adquiramos conocimientos acerca de nosotros mismos y de una nueva realidad que se nos presenta”. A propósito de esa afirmación sobre la labor que hace la Escuela Nacional de la Judicatura ¿Como es la relación con el propio funcionamiento del Poder Judicial? Porque tal y como tú has señalado para que todos esos valores, principios y logros se puedan lograr es porque hay un vínculo directo con el Poder Judicial y su funcionamiento.

LHM: Lo primero que tenemos que entender es que el modelo de justicia en toda Iberoamérica es un modelo de justicia del siglo XVIII, donde el juez era visto como una especie de doctor de quirófano, donde todos los casos llegaban directamente al quirófano. Y es imposible, en ningún sistema, que todos los casos lleguen al quirófano. Hace contrasentido con lo que son hoy en día los nuevos sistemas alternativos de resolución de conflictos. Lo primero que tenemos que entender es que la justicia dominicana tiene que vivir una transformación. No solamente de la cualificación del recurso humano que va a impartir  justicia, sino de toda su estructura y de su sistema de funcionamiento. Las tecnologías de la información y la comunicación son un aliciente, un impulsor de los cambios. Pero no basta con esto, necesitamos cambios sustantivos, necesitamos cambios en los conceptos, necesitamos cambios de valores, incluso. El ciudadano hoy no puede entender cómo puede hacer transacciones millonarias, sacar dinero con una simple tarjeta y no obtener una sentencia en un tiempo razonable. Eso es imposible hoy explicarle a un ciudadano porqué esto no puede ser. Y en esa tesitura la Escuela tiene que ser un motor de cambio, un proceso transformador. Cada vez que un aspirante a juez de paz va a hacer una pasantía a un tribunal y puede comparar la práctica ideal con la práctica real, se produce un cambio. Cada juez dominicano que pasa por una capacitación y en el proceso de capacitación se hace una evaluación de lo que es su trabajo, de su práctica diaria lleva herramientas después al tribunal para hacer mejoras. Por supuesto, este es un proceso en un país donde no estamos acostumbrados a vivir procesos. Es un proceso, además, que conlleva mucha responsabilidad muchos compromisos. Pensemos en lo siguiente, hace apenas unos años el Senado de la República decidía quienes eran los jueces. Y muchas veces esa decisión correspondía a intereses muy particulares de cada senador. Hoy en día ningún juez en la República Dominicana le debe su cargo a nadie, y por supuesto esto genera una independencia personal en cada una de las personas que ejercen esta función de juez, que es una garantía para el ciudadano. Esta es una gran transformación.

OJM: Porque en el fondo la Escuela Nacional de la Judicatura, que está creada en uno de los acápites de la Ley de Carrera Judicial, aporta precisamente hacia la integración de la carrera judicial.

LHM: Exactamente. Hay dos organismos que manejan la carrera judicial coordinados por el presidente de la Suprema Corte de Justicia. Uno es la Dirección General de Carrera y otro es la Escuela Nacional de la Judicatura. Uno de los grandes aportes en este proceso es que la Dirección General de Carrera hace un concurso público de antecedentes y de oposición, y las personas que pasan ese concurso vienen a una segunda fase que es en la Escuela Nacional de la Judicatura. En la Escuela no todo el mundo pasa, porque tiene unos niveles de exigencia, de compromiso y de responsabilidad que la hacen ser una institución de excelencia académica.

OJM: Un libro que me llamó la atención fue auspiciado por el Banco Interamericano para el Desarrollo en el año 2005, se titula La Política Importa, concebido para que los políticos de América Latina vieran la importancia de las reformas institucionales. Cito: “Un objetivo importante de la reforma judicial fue dotar a la justicia de mayor independencia para que ejerciera una rendición de cuentas más eficaz en el campo legal y garantizar el respeto a los derechos constitucionales y la protección universal de los derechos humanos”. Como tú bien señalaste, que todo este proceso de transformación es justamente un proceso y que no se puede pretender que la perfección del sistema judicial se alcance de la noche a la mañana, este esfuerzo que realiza la Escuela para contribuir con la independencia del Poder Judicial, ¿Cómo lo podemos percibir?

LHM: Hasta el 2005, en el país estábamos en lo que en América latina se había producido probablemente en la década de los ochenta. La reforma judicial a República Dominicana llegó tarde, y a Dios gracias. Porque llegando tarde pudimos tener una ventaja comparativa en términos de los cambios y las mejoras que pudieron realizarse. Sin embargo, podríamos hablar -el presidente la Suprema Corte de Justicia habla de la primera ola de reforma-, yo prefiero usar un término distinto, estamos ante a una justicia 1.0 y ahora debemos ir a una justicia 2.0. Haciendo el símil con la Web 2.0.

En la primera justicia se significaba que teníamos que tener transparencia en términos de los que se estaba haciendo, que teníamos que tener procesos, que teníamos que tener independencia. En esta justicia, tenemos que hablar de una justicia que escuche. Que escuche pero sea transparente, una justicia que no tenga absolutamente nada que esconder en sus procesos. Yo sé que para muchas personas resulta inverosímil pensar que una audiencia o una sala de deliberación de un juez sea transparente al público, ¿Por qué no lo puede ser? ¿Por qué la sala de deliberación del pleno -como está pasando hoy en día en México- no puede ser publicada y que los ciudadanos y ciudadanas puedan ver lo que está pasando? Probablemente nadie lo vea, pero hay esa posibilidad. Justamente, el primer ministro de Inglaterra ha dado ejemplo en este sentido, ha abierto por Youtube su propio canal de televisión, donde responde preguntas. ¿Por qué los ciudadanos y ciudadanas no pueden saber hoy en día cuándo van a hacer fallados sus casos y cuál es el plazo real? ¿Por qué hoy los ciudadanos y ciudadanas no pueden saber cuándo un recurso de constitucionalidad va a ser fallado? ¿Por qué tiene que ser secreto? Entonces estamos hablando de que hay un gran avance en la justicia dominicana, ha existido un  proceso muy interesante, modélico en toda América Latina, pero el gran reto es pasar de ser una justicia 1.0 a ser una justicia 2.0. Ese es el reto que tiene la justicia en la República Dominicana y que tiene la justicia en toda la región. ¿Qué significa esto? Que los principios de transparencia, los principios de comunicación, los principios de no ser unívoco ante los que se realiza, sino escuchar…

OJM: Que sea bi-direccional….

LHM: Que sea bi-direccional, tiene que darse hoy en día para poder tener una justicia que sea creíble para el ciudadano y la ciudadana.

OJM: El tránsito a lo que tú llamas la justicia 2.0, o lo que al decir del presidente de la Suprema Corte, la segunda ola de reforma del Poder Judicial, proceso que nosotros apoyamos completamente porque lo entendemos necesario y probablemente hay que hacerlo más rápido de lo que estuvo previamente planificado, encuentra ahora en la coyuntura actual una situación de dificultad, y es que en la reforma constitucional sometida por el Presidente de la República, como está sometido en el Congreso Nacional contradice algunos principios rectores de esta segunda ola de reforma. Por cuanto reduce los poderes de la Suprema Corte de Justicia y crea otros organismos que irían a la par con los que tienen actualmente la Suprema Corte de Justicia y me refiero a la Sala Constitucional  y al Tribunal Superior Administrativo. ¿Como tú visualizas la coyuntura actual en la que se encuentra ese tránsito a la segunda ola de reforma, vista la reforma constitucional sometida por el Presidente de la República?

LHM: Yo pienso que fuimos muy cándidos en todo este proceso de discusión. Y yo siento disentir de lo que ha sido el planteamiento del Pleno de la Suprema Corte de Justicia en este sentido al plantear una Sala Constitucional. Yo creo que en la República Dominicana el actual sistema es el mejor de los dos mundos. El hecho de tener concentrado en la Suprema Corte de Justicia el control de constitucionalidad directo es muy importante para todo el ordenamiento, para darles mayor seguridad jurídica a los ciudadanos y las ciudadanas. Cuando la Suprema Corte de Justicia propone la creación de una Sala está diciendo que no cree en su propio sistema,  en el cual yo sí creo y estoy convencido de que es el mejor sistema para un país como este. Y dio cabida (la SCJ) a que el Ejecutivo entonces hiciera lo que han hecho todos los ejecutivos en cualquier parte del mundo, plantear la discusión de un Tribunal Constitucional. ¿Por qué? Porque se dan cuenta que un Poder Judicial con capacidad para decidir los asuntos constitucionales es un Poder Judicial con mucho poder. Muchos críticos dicen, ¿Pero cómo es posible que la Suprema Corte de Justicia no haya podido resolver ciento y pico de casos de control directo de constitucionalidad? Bueno lo que había que entonces plantearse ahí era una Ley de Procedimiento Constitucional que constriñera a la Suprema Corte de Justicia a tomar las decisiones en un tiempo razonable. Y eso debió hacerse por reglamento y no caer en esta discusión que real y efectivamente va en contra de la independencia del Poder Judicial, de hablar de una sala que hoy en día, por su conformación y estructuración, resulta ser un Tribunal Constitucional, que le va hacer mucho daño al sistema y al proceso.

Yo  no quiero ver la realidad a partir de una coyuntura o de una casuística pura y simplemente, quiero ver la realidad con un sistema. Tampoco quiero ser popular y decir: No, lo moderno, no no no…. quien habla de Tribunal Constitucional está refiriéndose a Hans Kelsen, está refiriéndose a 1920, no estamos hablando de ninguna modernidad. Lo que estamos diciendo es que hoy en día el tener un sistema de control de constitucionalidad difuso, como el que existe en la República Dominicana donde cualquier juez dominicano  es el juez de la constitucionalidad, y tener un sistema concentrado donde agrupe a todas las salas que conforman la salas de la Suprema Corte de Justicia eso es una garantía para el ciudadano. Por supuesto, esa garantía genera poder y ese poder de alguna manera, cuando no se ejerce la política responsablemente, es un atentado contra los que ostentan el poder.

OJM: Te has referido al tema de la Sala Constitucional, pero hay otros aspectos de la reforma del Poder Judicial contenidos en la reforma constitucional que me inquietan, sobre todo saber el futuro de la Escuela Nacional de la Judicatura de aprobarse por ejemplo una ampliación del Consejo Nacional de la Magistratura, de aprobarse un nuevo Consejo General del Poder Judicial que tendría la parte administrativa, ¿Cómo quedaría la Escuela Nacional de la Judicatura?

LHM: Yo pienso que en la reforma la Escuela sale fortalecida, en lo que tiene que ver con su ubicación institucional, porque incluso se lleva a rango constitucional. Ese no es el tema, el tema es que estamos jugando con una especie de populismo y, haciendo un símil como la película Aliens estamos metiendo el bicho dentro del Poder Judicial, para destruir el propio Poder Judicial. A mí no me da miedo decirlo, simplemente de lo que estamos hablando cuando creamos una Sala Constitucional de este tipo, cuando creamos un Tribunal Administrativo como el que se está planteando, cuando creamos un Consejo Administrativo al interior del Poder Judicial tan numerario que hace incapaz la resolución ejecutiva de las situaciones, lo que estamos creando es una manzana de la discordia para romper lo que hasta ahora simple y llanamente había que reestructurar. Yo creo en los cambios, creo en las transformaciones, pero las transformaciones profundas no las superficiales. No las que tienen que ver simple y llanamente con las cuotas de poder.

OJM: Me consta que tú eres un fiel creyente de los cambios porque aquí en la Escuela Nacional de la Judicatura el uso de la tecnología, la transformación de los procesos, la transparencia es una realidad, y ahí viene mi pregunta. Tú sabes como el que más la importancia que tienen las tecnologías de la comunicación y la información en este siglo XXI, como abogado la noción que tenía antes de los jueces era la de tribunales con máquinas de escribir, poca presencia de las facilidades propias para poder acceder a la información que se podía ubicar. Ya hemos visto las grandes transformaciones en la justicia inmobiliaria del país que pudiéramos decir que es uno de los mejores ejemplos de lo que ha sido la modernidad. ¿Ya la época del juez que no tenía conocimiento del computador, de cómo acceder en la búsqueda de informaciones, terminó? ¿Cómo está la brecha digital en el Poder Judicial?

LHM: Tú dirigiste en una etapa de la historia de nuestro país un proceso de pasar de la sociedad industrial a la sociedad de la comunicación cuando dirigías el Indotel, y tú muy bien sabes que cuando hablamos de reducir la brecha digital estamos hablando de tres componentes muy importantes. En primer lugar, estamos hablando de contenidos, de contenidos que puedan estar digitales y contenidos que puedan estar en la Web, hoy más que nunca. Y contenidos que sean de libre acceso. En ese sentido, la Escuela Nacional de la Judicatura ha hecho que su página Web sea un reflejo de su presencialidad y absolutamente todos los materiales que nosotros producimos, todas la actividades que nosotros realizamos, incluso mi agenda como director de la Escuela, se encuentra en la página Web de la Escuela Nacional de la Judicatura porque los contenidos son fundamentales para incentivar el uso de las tecnologías de la comunicación y la información. En segundo lugar, para que lo carros circulen necesitamos carreteras, entonces, ¿qué fue primero, si la carretera o el carro? Necesitamos ambas cosas, necesitamos tener las computadoras, la infraestructura y necesitamos tener el acceso a Internet.

Sin el acceso a Internet estamos liquidados y hay una contradicción, y es que en las políticas del Estado dominicano actual no hay políticas de conexión de Internet para sectores profesionales. A excepción de algunos ejemplos aislados de los maestros. Pero no existen políticas públicas tendentes a que los profesionales en la República Dominicana, que tienen un nivel de alfabetización, que no habría que enseñarlos a leer y a escribir, puedan estar conectados a Internet. Ante esa ausencia de política, la Escuela Nacional de la Judicatura tuvo que crear un programa dentro de su institución con fondos propios para lograr que cada juez dominicano que quisiese, comprara con sus propios recursos, a través de un préstamo del Banco de Reservas, un computador.

Creamos las facilidades para que pudiesen conectarse y de esa manera realizar su labor de capacitación a través de una plataforma que nosotros tenemos, que es una plataforma de software libre, para que cada uno pudiera conectarse. Pero además, optamos responsablemente una política de software libre. En la Escuela Nacional de la Judicatura no instalamos software propietario, todos los software son libres, porque esta es una institución pública y este es un país pobre y hay que incentivar en esa vertiente.

OJM: Y además que sería un error, el Estado no debe inmiscuirse en las políticas de tecnología.

LHM: Claro, pero hay una tendencia centralizadora que hay que cuestionar hoy en día. Armando estos tres elementos, hemos podido dar cambios significativos ¿Qué ha pasado? Todos los aspirantes a jueces y defensores públicos de la Escuela Nacional de la Judicatura tienen una Laptop, que entra dentro del préstamo que ellos asumen para su formación, con la Fundación de Crédito Educativo, que tiene una serie de exenciones dependiendo de las notas. Todos los jueces dominicanos que toman capacitación en la Escuela toman una capacitación que es B-learning, virtual y presencial, y tenemos más de 400, de los 600 jueces, que tienen acceso mediante un computador a su proceso de formación.

OJM: ¿600 jueces de todo el país?

LHM: De todo el país, aproximadamente, son alrededor de 650. Hay 400 que han terminado cursos de capacitación de la Escuela Nacional de la Judicatura, muchos de ellos dos y tres veces.

OJM: Es decir, que pudiésemos decir que casi en un 70% de la judicatura nacional ha superado ya la brecha digital.

LHM: Claro. La Escuela tiene un rol social distinto ahora. Así como existe la cultura 2.0 y existía la cultura 1.0, la escuela quiere convertirse en un puente 1.5, que sea el camino entre lo 1.0 y lo 2.0. ¿Qué significa esto? No basta con dejar de ser un analfabeto digital. Tenemos que pasar ahora a ser unos nativos, no tenemos nativos digitales, necesitamos tener unos emigrantes digitales que puedan manejarse en el marco de todo este mundo de la tecnología de la información y la comunicación.

OJM: Luís Henry lo que tú estás diciendo es de vital importancia. No basta con dotar de computadoras a ciudadanos de nuestro país si no se les dan los instrumentos, las herramientas para que les puedan sacar el mejor provecho. Dicho de otra palabra, si un juez no sabe cómo buscar información, cómo investigar para el momento de redactar una sentencia, entonces no se está contribuyendo con el objetivo fundamental de la Escuela y eso es algo que tú dices cuando te refieres a que la Escuela se convierte en un puente para permitir que los jueces puedan hacer ese uso efectivo de las tecnologías de la información y la comunicación.

LHM: Hoy, la gestión de conocimiento no es ya un misterio. Contamos con herramientas suficientes de carácter gratuitas, y simplemente hay que entrenar a la personas para usarlas y mejorar lo que es la labor intelectual de cualquier profesional.

OJM: La construcción, creación y desarrollo de esta organización ha sido posible gracias al esfuerzo de muchas personas y muchas entidades y sobre todo de la voluntad de quienes hoy encabezan la Suprema Corte de Justicia. Hemos visto en la prensa que en estos diez años la Escuela ha suscrito distintos acuerdos de cooperación con diversas entidades. Cuéntanos un poco sobre este acercamiento de la Escuela a otras entidades nacionales e internacionales.

LHM: Hay una realidad. Hay una política implementada por el doctor Jorge Subero Isa ,Presidente de la Suprema Corte de Justicia, de conexión del Poder Judicial con otros poderes judiciales de la región. Es en ese marco que la República Dominicana entra a lo que se llama la Cumbre Judicial Ibero Americana, que es el espacio que reúne a todos los presidentes de Supremas Cortes de Justicia de Iberoamérica. En ese marco, la República Dominicana es parte del proceso de fundación de la Red Iberoamericana de Escuelas Judiciales y como un reconocimiento a la labor de la Escuela Nacional de la Judicatura de la República Dominicana, ha sido seleccionada Secretaria General de la Red por segundo período consecutivo. Este es nuestro segundo período de 4 años. Esta es la organización más importante que agrupa escuelas judiciales de Iberoamérica. No obstante a esto, a través de la Unión Europea se le pidió a la Escuela Nacional de la Judicatura que ayudara a la conformación de la Red Mexicana de Escuelas Judiciales que conforman 24 escuelas judiciales estatales en México y nosotros estuvimos todo un año trabajando en la formación de esa red. Yo tuve la oportunidad de ser el consultor que hacía esta labor en representación de la Escuela Nacional de la Judicatura.

OJM: Es decir que es un logro tangible de la Escuela…

LHM: Pero además, como quedó tan bien, nos pidieron que formáramos la Red Argentina de Escuelas Judiciales. Y estuvimos durante todo un año trabajando en su conformación. Y el año que viene vamos a trabajar en la conformación de la Red Brasileña de Escuelas Judiciales. Desde un pequeño país del Caribe estamos trabajando con Continente y este es un logro para la República Dominicana no solamente para la ENJ.

OJM: Veamos algunos de los testimonios que nos ofrecen funcionarios del Poder Judicial o personalidades relacionadas al Poder Judicial y los propios alumnos de esta Escuela sobre qué ha significado para ellos pasar por las aulas de la ENJ.

OJM: Nos hablaste de la proyección internacional y de lo que ha significado desde aquí de la República Dominicana la Escuela para diversos países de América del Sur. Ya en el plano nacional, ¿Cuáles han sido los principales acuerdos de cooperación interinstitucional que han hecho?

LHM: El primer acuerdo firmado fue con las facultades de derecho, a través de los rectores de  las 10 principales universidades de la República Dominicana tendente a mejorar el proceso enseñanza-aprendizaje en las distintas instituciones de educación superior que ofrecen la carrera de derecho. Este acuerdo ha ido trabajando, hoy en día existe un organismo que es la mesa de decanos que está funcionando muy bien y queremos trabajar muchos más, hemos tenido una reunión con el rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo en la tesitura de ayudar más a su facultad de derecho, a partir de la experiencia que tiene la Escuela. También hemos trabajado todo lo que es la acción social de la Escuela, para ello hemos trabajado con la Pastoral Social de la Iglesia Católica porque nosotros queremos que los jueces y los defensores públicos tengan un contacto más cercano con la realidad. En ese sentido, hemos trabajado con Monseñor Grullón y CEDAIL, el Centro Americano de Asesoría e Investigaciones Legales. También estamos trabajando con Muchachas y Muchachos con Don Bosco, en la tesitura de mejorar ese proceso de inserción de los jueces con un compromiso social mayor hacia su comunidad.

Nosotros tratamos básicamente de los acuerdos interinstitucionales que tomamos sean aquellos donde la Escuela pueda comprometerse a servir y donde se produzca una ayuda horizontal. Tenemos mucho que aprender de estas instituciones con las que estamos trabajando. Por supuesto, están los acuerdos de carácter institucional con las embajadas en el país. Por ejemplo, tenemos una relación muy fluida con la embajada de Francia y para el  Mes Francés que venimos realizando desde hace más de 6 años. También la cooperación internacional que ha brindado la USAID, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, ha sido muy importante al igual que la Unión Europea. Sin embargo, la Escuela Nacional de la Judicatura hoy en día en su presupuesto la ayuda internacional es menos de un 3% a un 4%. La institución es una responsabilidad del Poder Judicial dominicano y yo pienso que es el principal logro.

OJM: ¿Cómo tú visualizas la Escuela hacia el futuro viendo las propias transformaciones que habrá en el Poder Judicial en los próximos años. Tú te visualizas aquí en esta misma sede, con una mayor cantidad de alumnos o formando otro tipo de jueces?

LHM: Nosotros siempre habíamos soñado con una infraestructura y de hecho en varias ocasiones el Presidente de la República lo ha prometido, pero hoy en día no creo que sea necesaria una infraestructura. Este es un país pobre nosotros, como habrán visto, damos clases en furgones. Si este es un país pobre, nosotros le vamos a demostrar a este país que sí se puede hacer el trabajo con los medios y los recursos que tenemos. Nosotros estamos más preocupados porque tengamos una justicia de mayor calidad que por tener una infraestructura. Estamos más preocupados porque este país tenga una justicia donde nuestros hijos, donde nosotros, podamos creer y confiar y en eso está concentrado la Escuela, en formar seres humanos que sean confiables, que sean creíbles, que sean capaces para brindarle a este país ese anhelo de la sociedad dominicana que es tener una mejor justicia.

OJM: Muchas gracias Luis Henry por habernos permitido venir aquí a la sede de la Escuela Nacional de la Judicatura para que los amigos y amigas televidentes vean que cuando se quiere se puede. Este es un ejemplo de organización que tiene un reto muy grande sobre sus hombros porque en ellos descansa la formación de las mujeres y los hombres que tienen el sagrado deber de impartir justicia en nuestro país. Felicitamos a la Escuela Nacional de la Judicatura por la encomiable labor que realiza al frente y en la justicia en nuestro país como un brazo soporte de la Suprema Corte de Justicia y del propio Poder Judicial y animamos a que sigamos observando la labor que realiza esta importante Escuela, que contribuye con el sostenimiento de la democracia dominicana. De manera, que te felicitamos, y a ustedes amigos televidente será hasta la próxima entrega de Líderes.

15 de febrero de 2009, Santo Domingo

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Guido Gil

El otro dia al visitar la pagina de BLOGS DOMINICANOS me di cuenta de que habias registrado este espacio, inmediatamente coloque en mi blog http://www.contrariedadesdominicanas.blogspot.com un enlace para difundirlo.

Muy buena la entrevista!

Guido